De abajo arriba con suficiente Jack para desinfectar las heridas de toda una legion. Tequila en vena, sonrisa duradera, Alma brava derrapando por una escalera dirección nueva era. Tu sudor a modo de gasolina en contacto con el suelo ardiente creando incendios forestales por elevada temperatura ambiente. Doce mil hectarias a medida corporal ardiendo sin remedio. Al ritmo de Young Nigga moviéndonos con intención de rompernos en mitad del club y renacer de nuevo con riTmos Hip hop de la vieja escuela. Perdiendo el control, aterrizando en el cielo, volando en eL infierno.
me gusta muchisimo como escribes! excelente tumblr.
Aquí sigo, lidiando con mi mente… Muchísimas gracias! Un besazo.
» Asked by lavienr0se
Ella obtuvo la satisfacción de cien-mil cuerpos en los que jamás encontró amor. Murió sin tristeza porque no anhelo jamás aquello que desconocía pero bien saben los Dioses que en su ascenso al cielo recibió el amor del Señor que perdona los pecados y las ofensas a uno mismo y al prójimo. Que Dios se apiade su su Alma y haga de ella, como ser misericordiosos y omnipotente, un ángel. Porque ella murió virgen, virgen de amor.
Si no has nacido en Londres, esta es una ciudad de paso. En ella encontré amigos, viví sus noches y disfrute de mi juventud. Aprendí bastante sobre la vida pero al final hay que regresar a casa, donde están lo tuyos. Uno debe volver a sus raíces […] Extraño esa ciudad, soy el rei, se que mi pueblo me echa demenos y cuando puedo me dejo caer para recordar. Lleva una parte de mi.
Un resumen a groso modo de las charlas con el rey A.
Alma
Domingo en Lower East Side. Amanece en Manhattan y el primer rayo de sol se cuela por la ventana tiñendo de naranjas cálidos un mundo gris que no reconozco como mío. Doy vueltas sobre la cama hasta despertar incómoda por la luz. Intento levantarme y me estalla la cabeza. Maldigo a los vivos porque los muertos deben estar cansados de mí. Me dejo caer en la cama y una mano se desliza por mi vientre hasta donde este pierde su nombre. Me dejo hacer y esta mano tiene dueño, un dueño que habla susurrándome al oído un ‘Tenías que acabar así, desnuda en mi cama’. Grito al reconocer su voz y le miro incrédula, nerviosa y avergonzada por la nueva caída de mi fachada. Arrastro las sábanas hacia mi enfurecida al ver que posaba su mirada sobre mis senos desnudos.
Alma
Recoge sus cosas en una bolsa mal hecha sobreponiéndolas según la intensidad del delirio rabioso que se apoderaba de ella en décimas de segundos. Decide ponerse unos vaqueros y cualquier sudadera ancha y deja se detiene en medio de la habitación tras oler la sudadera que lleva. Huele a mi y eso le asusta. Se da cuenta de que no puede ir lejos si no es conmigo. Porque ella si cree en el amor, la incapacidad de traición al ser amado, el destino y esas fábulas necesarias en un San Valentín rentable para peces grandes del sector. Mira la cama y se acuerda de las veces que la hice el amor, porque ella cree que sin ‘cariño’ el seco no vale la pena y bueno, que la leche viene directamente del tetrabrik y no del pobre animal. Supongo que ambas cosas serán propias de chicas de Manhattan. Siente pena y se sienta en la cama al lado de la bolsa que pretendía llevarse a ‘algún lugar’ al lado de ‘no tengo ni idea de ande ir’ justo dentro de ‘¿por qué me fui?’.
Alma
Alma
Cuando más hundido estás, cuando olvidas los motivos por los que luchar… entonces llega un impertinente a gritarte desde fuera irrumpiendo en ese océano. Te cabreas y no escuchas. Lo primero por instinto, lo segundo a modo de defensa y es este último, el no escuchar, lo que nos impide dejarnos ayudar. Porque a veces el rescate no viene en forma de lancha ni equipo de salvamento marítimo sino de la mano de palabras impertinentes como: venga, imbécil, ¡levántate!
Alma
Yo sólo busco que me tiemblen las piernas, que seas de esas que nadie recomienda, que nadie lo entienda, que nos rajan por la espalda al pasar y nos siga la prensa.
PEREZA, Amelie.
Quizás ando un poco cansada de todo. El no saber a donde voy, el no poder exteriorizar mis emociones con facilidad sin tropezar con muros llenos de fotografías. Imágenes que me vienen a la cabeza a modo de lanzas descontroladas las cuales soy incapaz de unir. Se que me intentan decir que algo no va bien, que he perdido las ganas de sonreír para tranquilizar a los demás cuando todo a mi alrededor se desmoralizaba.
Hubo un tiempo en que no estaba bien. Ahora no culpo a nadie, ni siquiera a la edad en la que viví tales acontecimientos. Me obcequé en mentir a los demás exagerando lo bueno y maquillando la realidad. Me trague mil veces el orgullo por la puta sensación de afecto y sustento. ¡Miles de veces…!
Luego, no me preguntes cómo, llego alguien a mi vida para decirme ‘frena’ sin hablar, para romperme la coraza sin tocarla. Hasta entonces no valoré lo realmente jodida que había estado. Él se convirtió en mi eje central en apenas nada y … se lee de locos, pero se me ha olvidado como fingir, como hacer ver que todo marcha si no me abandono a menudo en sus brazos. Y esta sensación me esta matando. Echar en falta por momentos mi coraza y por consiguiente lo malo, esta acabando conmigo.
Es en los momentos de presión, cuando jugamos a ser fuertes llenos de miedo, cuando realmente controlamos lo que sucede.
Alma
Y él, años atrás, la dijo ”vete, diviértete y haz lo que quieras” entonces volvió la niña y él la reprocho por su actitud blasfema. Todo aquello que le enamoraba de ella; su libertad, su presuntuosidad… fue por lo que se alejó. Hoy la echa de menos pero la niña ha crecido y la mujer que es hoy, no recuerda a quien la echó de su vida por no aceptar lo que era. Él la habló de amor, pero ella sabe que sí esa es la definición: doblegarse ante el deseo de quien te ama, entonces ella prefiere no conocerlo jamás.
Alma